Según el planteamiento del psicólogo y terapeuta saltillense Roberto Castillo:
“El principal peligro al que se exponen nuestros niños y adolescentes es la privacidad, y es que nuestros hijos son más propensos a publicar información personal y fotografías, sin pensar en las consecuencias que su publicación puede traerles. Pueden ser presas fáciles de algún pedófilo, o simplemente tener el acceso a páginas prohibidas como la pornografía.
Para ello los padres pueden tomar precauciones y restringir lo que sus hijos checan en internet, pues es muy fácil el acceso a estas página y son muy vulnerables a ser presa de personas mal intencionadas”.
Las redes sociales influyen en gran medida tanto en el aprendizaje de los niños y adolescentes. Afectan el desarrollo de la escritura, además pueden generar un problema en sus habilidades comunicativas, pues se usan abreviaciones que cada vez son más tomadas en serio y llevadas al lenguaje del día a día fuera del mundo online. Dicho esto, la importancia de llevar a cabo unos criterios y normas para el uso de este tipo de redes se hace pertinente y necesario.
